David Cameron se ha convertido en el decimonoveno primer ministro de Reino Unido educado en Eton. El elitista colegio fundado hace 500 años a la orilla del Támesis obliga a sus alumnos a llevar un uniforme de chaqué negro y cuesta cerca 23.688 libras al año. No es el cologio más caro de las islas ni tampoco donde se registran las mejores notas en los exámenes, pero es un hervidero de jóvenes promesas.