Los principales fondos de pensiones de Noruega, entre los que figura el Fondo de los Empleados Públicos del país escandinavo, así como el inversor KLP tienen entre las razones de exclusión de su universo inversor la violación de los derechos humanos por parte de las empresas de fosfatos que operan en el Sahara Occidental.En concreto KLP, que gestiona los fondos de pensiones de 333 ayuntamientos noruegos y 35 empresas estatales, entre otros, excluyó a comienzos del pasado verano a las empresas estadounidenses FMC y Potash Company Saskatchewan (PCS).