26/07/2009 01:46 Leer artículo completo en
Diario Vasco
Dos horas justas es lo que le ha costado a la Madonna de las mil caras, la indiscutible y polifacética reina del pop, demostrar en Zaragoza, en el último concierto de su "mini-gira" española, demostrar por qué sigue moviendo a decenas de miles de fans allá adonde va.
Zaragoza, 26 jul (EFE).- Dos horas justas es lo que le ha costado a la Madonna de las mil caras, la indiscutible y polifacética reina del pop, demostrar en Zaragoza, en el último concierto de su "mini-gira" española, demostrar por qué sigue moviendo a decenas de miles de fans allá adonde va.