28/10/2010 20:59 Leer artículo completo en
La Razón digital
"Tiene un valor incalculable, con una historia tan interesante no se puede establecer un precio", aseguró a Efe Henri Barguirdjian, el presidente de la joyería Graff, propietaria de la piedra preciosa conocida como el diamante Wittelsbach-Graff. El comisario de la muestra, George Harlow, explicó también que se trata de "uno de los más grandes y peculiares diamantes azules, intensamente azul, del mundo".