12/01/2011 01:34 Leer artículo completo en
Ideal de Granada
La norma establece que los altos cargos de la Administración española deben respetar una moratoria de al menos dos años antes de ocuparse, en la esfera privada, de cuestiones en las que hubieran estado involucrados durante su paso por la vida pública. Max Otte, asesor del ministerio alemán de Economía, recuerda cómo, hace no tanto, los presidentes de las multinacionales alemanas guardaban turno ante el despacho del todopoderoso ministro (luego canciller) Ludwig Erhard para tratar de ganarse su favor.