Durante siglos fue conocida Sisteron como la llave de la Provenza, dada su ubicación como cruce de las importantes vías romanas Sinistra, Aureliana y Domiciana. Con el latino nombre de Segustero prosperó durante los cinco primeros siglos de nuestra era al pie de una importante fortaleza que dominaba el curso del Ródano. Luis XI incorporó la ciudad al reino de Francia en el año 1481.
Antes de iniciarse la primera guerra remensa cada parte fue reagrupando sus aliados. Juan II se apoyó en los buscaires y remensas y buscó la alianza de Luis XI de Francia, a quien, a cambio de la ayuda militar, cedía en hipoteca los Condados del Rosellón y la Cerdaña.