Muy apenado con la noticia de su fallecimiento, escribo estas líneas en recuerdo de un gran amigo de la libertad: el guatemalteco Manuel F. Ayau, a quien tuve el honor de conocer y el placer de apreciar. Cuando en 2008 el Instituto Juan de Mariana lo galardonó por su trayectoria ejemplar en pro de la libertad, se me ocurrió que este prócer de América parece una especie de milagro o de paradoja.