5/08/2010 08:56 Leer artículo completo en
Diario Crítico
No del que habrán pensado. No. De ese, nada. No le llega ni a la suela del zapato a este otro Egiguren, el de Ondarroa, Felipe Egiguren. Un tipo de una pieza. Un jelkide de los de antes. Recio, bueno, solidario, con principios. Y eso que le hicieron la vida imposible no solo los franquistas, sino la derecha de su pueblo. No odió. Perdonó. El libro que acaba de editar la Fundación Sabino Arana lo titula así: "Un abertzale íntegro".