8/08/2010 16:16 Leer artículo completo en
La Razón digital
En una tarde de intenso bochorno, el equipo chino saltó al campo con intensidad, llevado por la ilusión, y en los primeros minutos al Barça le costó hacerse con el gobierno del partido. No obstante, un chut lejano de Adriano, sustituto de Dani Alves en el carril derecho, en el minuto 7 marcó el inicio del despertar catalán.