Una rivalidad centenaria que supera el ámbito deportivo, se expande a
conflictos laborales, ha sido reflejada en una película, y ha terminado
con varias vidas. Es el derbi del este de Londres, el que enfrenta al
Millwall y al West Ham, dos equipos y dos aficiones que se odian.
Los incidentes que tuvieron lugar en el partido de la Curling Cup que
enfrentó en agosto al West Ham y al Millwall siguen trayendo cola. La
Federación inglesa ha presentado cargos contra los dos equipos por violencia y racismo entre otras acusaciones.