Asesinan a dos periodistas mexicanas
Una serie de periodistas paquistaníes y periódicos están
decepcionados de que una investigación judicial
no haya revelado nueva información sobre la tortura y el asesinato de un destacado periodista paquistaní.
“Después de haber visto que
se puede asesinar a un renombrado periodista sin consecuencias para los implicados es seguro que tendrá un efecto escalofriante en la profesión", escribió el periódico paquistaní
Express Tribune.Syed Saleem Shahzad, el jefe de la oficina de Pakistán de Asia Times Online y un reportero de la agencia de noticias italiana Adnkronos International, se dirigía hacia un programa de entrevistas el 29 de mayo de 2011.
El periodista de 40 años de edad, conocido por sus
investigaciones sobre los supuestos vínculos entre los militantes y los Inter-Servicios de Pakistán, la agencia de inteligencia (ISI), nunca llegó. Su cuerpo torturado fue encontrado unos días después a unas 90 millas al sur de
Islamabad.
Apenas dos días antes de su desaparición Shahzad
informó de que Al Qaeda llevó a cabo un ataque contra la base naval de Mehran, en la sureña ciudad paquistaní de
Karachi después de que fracasasen las conversaciones para la liberación de dos oficiales navales. Los oficiales habían sido detenidos bajo la sospecha de tener vínculos con Al Qaeda.
Una serie de medios de comunicación y organizaciones de
derechos humanos expresaron la sospecha de que
la mano del ISI estaba detrás del asesinato de Shahzad.
Human Rights Watch dijo a Reuters que Shahzad se había quejado de las amenazas de la ISI.
Los líderes internacionales como la secretaria de Estado de
EEUU, Hillary Clinton, también
condenaron el asesinato de Shahzad.
El ISI ya estaba
bajo presión por el ataque a Osama bin Laden por los Navy Seals de EEUU, que se llevó a cabo sin el previo aviso de la agencia. La incursión de EE.UU. reveló que el ISI no había podido encontrar a Bin Laden o, como otros sospechaban, que había tenido algo que ver en su escondite. El Brigadier Zahid Mehmood Khan, Sector de la Sede Central de Islamabad, que representaba a la ISI ante la comisión, negó las acusaciones.
La
agitación en todo el país y las demandas de la comunidad de periodistas de Pakistán para que se abriera una investigación sobre el asesinato de Shahzad convencieron al Gobierno para constituir una
comisión judicial. Se esperaba que investigase el asesinato e identificara sospechosos, un movimiento atípico en un país donde los asesinos de periodistas suelen irse de rositas.
Hamza Amir, de 28 años de edad, hermanastro del periodista asesinado y una periodista freelance para medios de comunicación extranjeros, criticaron que
el informe se limitase a declarar los
posibles motivos del asesinato.
“Después de ocho meses nos enteramos de algo de lo que ya estábamos hablando ya en los primeros meses.
¿Cuánto de frustrante puede llegar a ser?”, se pregunta, sentado en su casa en Islamabad.
El informe, que registró las
declaraciones de 41 testigos con opiniones diferentes sobre aquellos que podrían haber estado detrás del asesinato de Shahzad, desató la ira del periódico Daily Times de Pakistán.
“
Parece que Saleem Shahzad se auto-torturó y se suicidó y después, su cuerpo muerto condujo el coche hasta el canal y lo dejó allí tirado”, dijo el Daily Times. El informe del periódico continúa diciendo que “la Comisión Judicial se ha burlado de la justicia. Está claro que el poder judicial carece de valor para preguntarle al ISI por sus presuntos asesinatos extrajudiciales y otras actividades ilegales".
Umar Cheema, un reportero de investigación de The News International, un importante periódico paquistaní, también dijo que
la comisión podría haber hecho más. "Ya que carecía de pruebas concluyentes para identificar un culpable, la Comisión podía haber escuchado a todos los periodistas que se han quejado de ser víctimas", dijo. "Esto habría ayudado a determinar quién es sospechoso", dijo Cheema.
Cheema, de 35 años, sabe lo que está hablando. En septiembre de 2010 fue secuestrado mientras se dirigía a su casa después de una cena. Le desnudaron y le golpearon y le filmaron en posiciones comprometedoras. Le afeitaron la cabeza y las cejas.
"Es
una experiencia terrible y que tiene sus implicaciones y ramificaciones. Trato de hacerlo lo mejor posible, pero no me siento libre de preocupaciones, como era antes. Sigo en peligro todo el tiempo. Tengo que tomar precauciones. Tengo que limitar mis movimientos”, explica.
En su caso, Cheema y muchos de sus colegas señalan con el dedo al ISI. Al igual que en otros casos, él carece de suficientes evidencias, explica. Además, culpar solamanente al ISI no es la solución, dice Cheema. Explica que
la agencia de espionaje carece de un marco legal adecuado."Si no hay equilibrio de poderes, ningún organismo puede ser controlado. Sólo puedes frenarlo si cuentas con la legislación adecuada, apunta Cheema.
En opinión de Cheema y Amir Hamza - que fue uno de los testigos del informe, pero que no señaló a un culpable del asesinato, a ninguna persona o institución, porque dijo que no sabía quién estaba detrás de él - el informe presenta un
aspecto positivo. El informe dice que
“las agencias más importantes”, en referencia al ISI y a la otra agencia, la Oficina de Inteligencia,
deberían estar “más sujetas por la ley, a través de una legislación que delinee cuidadosamente sus respectivos mandatos y funciones”.
Amir dice que no desafiará a la comisión. “Fue lo suficientemente valiente por parte de la Comisión el hecho de que declarase que las agencias deben ser controladas”, dice.
No importa lo que haga, el informe no puede devolver a Shahzad a su familia, añade Amir: “Lo que nos han quitado ya no nos lo pueden devolver”.