domingo, 12/02/2012 - 03:29 h
La Asociación Profesional de Periodistas de EEUU (SPJ) pide a los reporteros que no se conviertan en los protagonistas de las historias y que hagan un esfuerzo por mantener la objetividad.
“Corrí hasta el lugar donde estaba el chico y le levanté en brazos… Podía sentir su sangre caliente en mis brazos”. Las palabras pertenecen a la crónica de Anderson Cooper, uno de los reporteros estrella de la CNN, quien describía así cómo se había visto obligado a intervenir para salvar la vida de un chico durante una refriega en las calles de Puerto Príncipe.
Situaciones como ésta se han repetido durante la cobertura del terremoto de Haití, una catástrofe que ha puesto el papel de los periodistas en el límite, y que ha obligado a muchos profesionales a intervenir como haría cualquier ser humano para salvar la vida de otro. Sin embargo, la Asociación Profesional de Periodistas de EEUU (SPJ), una de las más antiguas del país, cree que en ocasiones se ha llegado demasiado lejos.
“Es importante que los periodistas conozcan cuál es su papel en la cobertura de un desastre”, asegura su presidente, Kevin Smith. “La ayuda, la autopromoción… introducirse en la historia que uno está contando, o crear eventos para cubrirlos, no es periodismo objetivo”, dice la nota de la SPJ, que advierte de que estos hechos “pueden suponer un daño para la credibilidad” de la profesión.
“Nadie quiere ver a un ser humano sufriendo”, continúa, “pero participar en los hechos, incluso con la intención de dramatizar la humanidad de la situación, pone al periodismo en una dirección diferente de la que debe seguir, y es la de renunciar al papel de informantes”.
“Soy reportero, pero médico primero”
La cobertura informativa de Haití ha estado a debate casi desde el principio. Centenares de profesionales llegaron a la isla en pocas horas provistos de sus propios recursos. Pero más allá de la llegada masiva de reporteros, la terrible catástrofe humana vivida en Haití también ha cambiado la forma de contar las historias.
En concreto, se trata de la primera vez que las grandes cadenas de televisión envían médicos-reporteros a la zona, profesionales de la Medicina que han realizado operaciones mientras contaban lo que hacían a millones de espectadores.
Estos denominados “corresponsales médicos” han trabajado a destajo ante las cámaras durante las últimas semanas, de forma que en el mismo día ha sido posible ver cómo la doctora Jennifer Ashton asistía a una niña con un brazo amputado en la CBS, la cirujana Nancy Snyderman arreglaba huesos rotos en la NBC y el doctor Richard Besser asistía a un parto ante los espectadores de la ABC.
Pero el caso más espectacular es el del neurocirujano de la CNN, Sanjay Gupta, quien ha realizado operaciones sobre el terreno y atendido a decenas de pacientes mientras retransmitía todo para su cadena o contaba los pormenores a través de su cuenta de Twitter. Al final de cada dura jornada, Gupta aparecía ante las cámaras y contaba cómo había abierto el cráneo de tal o cual paciente y ofrecía las imágenes detalladas de la operación a los espectadores. O salía a la calle y atendía a los pacientes sobre el terreno mientras una cámara le seguía de cerca.
“Sí, soy un reportero”, se justificaba Gupka en su Twitter, “pero antes soy médico”. Las críticas de sus propios compañeros periodistas no se hicieron esperar: consideran poco ético convertir esta labor médica – encomiable por otra parte – en un espectáculo contado por capítulos y en un “elemento de marketing de la cadena”.
Otros análisis, en cambio, consideran que el papel del periodismo está cambiando y se está convirtiendo en algo más “empático” y personal, diferente de la fría crónica “objetiva”. Los espectadores, según este punto de vista, no se sienten molestos con un comunicador que toma partido e interviene sobre el terreno.
De momento, según el criterio de la SPJ, que representa a una buena parte de los periodistas estadounidenses, este formato se aleja de lo que debe hacer un reportero y lo que significa el buen periodismo.
El equipo del presidente lanza una lista en Spotify.
Los conductores empiezan a prescindir del coche
Desglose del presupuesto otorgado a la Casa Real.
Han dejado al menos 70 muertos y 300 heridos
Las palabras más dichas sobre #urdangarin en la red social.
Existió el 'director de paja' para asumir sentencias.
Vídeotest sobre legalidad en redes sociales.
A Arístides Alonso le salió a unos 10.000 euros al día.
¿Es nuestro cerebro la máquina más perfecta que existe?
Siguenos también en: Facebook Twitter Flickr Google News Youtube iPhone iPad Android
Copyright © la información Todos los derechos reservados