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martes, 21/10/14 - 09: 57 h

Mundo

Elecciones Venezuela 2013: Nicolás Maduro, de conductor de autobús a presidente

Roberto Arnaz

lunes, 15/04/13 - 06:30

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  • Antes de llegar a la política de la mano de Hugo Chávez fue guitarrista de un grupo de rock, guardaespaldas y conductor en la empresa municipal de transportes de la capital venezolana.

  • Sus excompañeros jamás pensaron que acabaría dedicándose a la política y recuerdan que “no se lo tomaba en serio y nunca llegaba a la hora”.

Recorte del periódico ‘El Nuevo Día’ sobre el vicepresidente Nicolas Maduro  -Foto: El Nuevo Día

Hombre leal como pocos, Nicolás Maduro no se separó de Hugo Chávez desde que ambos se conocieron en 1992. En aquel momento el teniente coronel Chávez, encerrado en la prisión de San Francisco de Yare tras su intento golpista, no pasaba por su mejor momento. Cilia Flores, abogada y esposa de Maduro, lideró la campaña para lograr el indulto al líder golpista, que una vez en libertad inició una estrecha amistad con la pareja.

Hoy Flores es Procuradora General de la República de Venezuela, mientras que su marido se ha convertido en el sucesor de Hugo Chávez tras su fallecimeinto y presidente electo de Venezuela. Sin embargo, nadie que conociese a Maduro en su juventud imaginaba que llegaría tan alto.

“Era el que menos pensábamos que se dedicaría a la política. No se lo tomaba en serio y nunca llegaba a la hora", recuerda en las páginas del diario venezolano ‘Últimas Noticias’ un amigo de la secundaria con el que compartió clase en el liceo El Valle de Caracas.

De hecho, Maduro nunca terminó el bachillerato. Era “un niño bien”, como le definen sus excompañeros, que prefería tocar el bajo o guitarra en el grupo de rock Enigma y pasearse por las calles de la capital en el destartalado Ford Fairlane de 1957 color crema de su padre.

Sin estudios, su pasado como jugador amateur de beisbol y su estatura, rozando el 1,90, le llevaron a probar suerte como guardaespaldas a principios de la década de los años 80. Formó parte del equipo de seguridad de su hoy compañero de partido José Vicente Rangel durante la campaña presidencial de 1983. También escoltó al cantante Pablo Milanés.

Su primer trabajo serio le llegó poco después, cuando se puso al volante de uno de los autobuses de municipal de transportes de Caracas. Durante casi una década como conductor de Metrobús, los autocares que acercaban a los residentes en varios periféricos a las estaciones del sistema de metro de la capital venezolana, Maduro no se ganó precisamente el premio al mejor trabajador.  

De chófer a vicepresidente

Un artículo publicado por el periódico local ‘El Nuevo Día’ –titulado ‘El metrocanciller’– revela que Maduro “tuvo el mayor récord de ausencias al trabajo, justificadas con las ventajas del fuero sindical y con un supuesto padecimiento de asma, y fue el chofer que más unidades del Metrobús ha chocado en la historia en esta empresa de transporte”, según explicaban algunos excompañeros del Metro al diario caraqueño.

Con una imagen ya marcada por su tupido bigote y sus amplias camisas, tras conocer a Hugo Chávez en la cárcel, se convirtió en sindicalista y convencido militante chavista. En los 90 se convierte en una pieza importante del Movimiento V República (MVR), partido con el que participa en la campaña presidencial de 1998, en la que Chávez fue elegido por primera vez Presidente de Venezuela.

Tras cinco años como diputado en los que participó en la redacción de la nueva Constitución, Maduro pasó a convertirse en el tercer presidente de la Asamblea Nacional. Allí se ganó el mote de ‘Profesor Jirafales’, en referencia al docente que trataba de meter en cintura a ‘El Chavo del Ocho’ en la popular serie de televisión mexicana de los 70, y no sólo por su bigote. Al parecer, Maduro se olvidó de sus pecados de juventud y penalizó económicamente a los diputados impuntuales.

Su lealtad a Chávez fue plenamente recompensada cuando el 7 de agosto de 2006 fue nombrado ministro de Exteriores y, tras las elecciones del pasado mes de octubre, vicepresidente de la República y sucesor del convaleciente líder venezolano.

Presidente

Desde de la muerte de Hugo Chávez, su delfin se fue nombrado presidente en funciones, abriendo un debate en el seno del chavismo, dividido entre Maduro y Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional. Finalmente fue el hombre elegido por Chávez el candidato elegido para representar la revolución bolivariana en las urnas.

En las elecciones de anoche Maduro consiguió vencer por un escaso margen de apenas 200.000 votos al candidato opositor Henrique Capriles. Ahora, como presidente electo, deberá concluir en 2019 el mandato que Hugo Chávez, fallecido el 5 de marzo, comenzó el pasado 10 de enero.

Roberto Arnaz

Responsable de Actualidad y Portada

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