Japón, China y Taiwán se enfrentan 'a manguerazos' por cinco islas y tres islotes


  • El archipiélago de Senkaku es el foco de un conflicto que dura más de 120 años.

  • Un barco con activistas tuvo un combate de agua con la Guardia Costera japonesa.

Dos de las islas disputadas, Kita-Kojima (izquierda) and Minami-Kojima (derecha).

Dos de las islas disputadas, Kita-Kojima (izquierda) and Minami-Kojima (derecha).

Cinco islas y tres islotes.Todos inhabitados, pero suficientes para hervir la sangre de japoneses, chinos y taiwaneses. Japón tiene el control del archipiélago de Senkaku desde hace 120 años, momento en el que China y luego Taiwán comenzaron los reclamos sobre su soberanía.

Un conflicto histórico que cada poco tiempo se renueva. El último episodio ha ocurrido el pasado jueves, cuándo un barco que transportaba activistas taiwaneses intentó llegar a Senkaku. ¿Su objetivo? Colocar una estatua de Matsu (diosa china del mar) que iba a proteger a los pescadores de la zona. Sin embargo, la Guardia Costera nipona no estaba por la labor.

"Nos disparamos cañones de agua el uno al otro", ha dicho Shih Yi-Che, portavoz de la Guardia Costera de Taiwán al japantimes.co.jp. Al final, el viaje de los cuatro activistas terminó a unos 25 kilómetros al archipiélago. Y eso que necesitaron entre ocho y nueve horas para llegar allí.

Por si cabe alguna duda, el fondo del asunto es una cuestión económica.¿Quién tiene derecho de explotar esas aguas? Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán se han mostrado preocupados. La aventura podría empeorar las conversaciones que mantienen con Tokio para poder pescar en la zona.

"Dejar de lado las disputas sobre la soberanía y promover la exploración conjunta de recursos". Esa fue la última propuesta del presidente taiwanés, Ma Ying-Jeou en el mes de agosto. Para resolver el conflicto trilateral, los analistas creen que primero debe tratarse el problema de forma bilateral, y entonces pasar a las tres bandas.

Hasta entonces, los pescadores pueden ir olvidándose de que Matsu les proteja.