Sun, 12 Feb 2012 07:04:35 +0100 Saltar al contenido

La reforma laboral, en 20 tuits

lainformacion.com

domingo, 12/02/2012 - 07:03 h

Mundo

Nuevas tecnologías, vieja propaganda

01/06/2009 | Antonio Martínez Ron | lainformacion.com

La última guerra de vídeos electorales en Youtube ha perdido pegada entre los internautas. Los expertos en comunicación política creen que los partidos utilizan la red para repetir viejas consignas y no sacan provecho a su potencial participativo.

[ ]

“No han entendido lo que es Internet”. Es la impresión que tienen muchos internautas y analistas tras contemplar la última guerra de vídeos electorales en la red. La campaña que PSOE y PP han puesto en marcha a través de Youtube con motivo de las elecciones europeas es más de lo mismo. Intercambio de acusaciones, consignas para los más fieles y producciones poco imaginativas.

A estas alturas de campaña, los vídeos no han tenido la misma repercusión que en ocasiones anteriores. La escasa movilización que provocan las europeas tiene parte de culpa, pero también hay una sensación de hartazgo entre los electores. Muchos tienen la impresión, como sentenciaba recientemente algún conocido bloguero, de que ambos partidos “no dan para más”.

“La gente está cansada de estas estrategias acusatorias del “y tú mas’”, asegura Nacho de la Fuente, periodista y autor del blog La Huella Digital, donde sigue este intercambio de vídeos. “Los partidos usan internet sólo cuando les conviene y por eso no lo entienden”.

“Hay que tener en cuenta que el público principal de YouTube son los jóvenes”, recuerda Nuria Serrano, de la agencia Publicis, “pero en estas elecciones no se ha establecido esa conexión”.

Campaña “desenfocada”

En la campaña actual fue el PSOE el primero en echar leña al fuego. Uno de sus primeros vídeos, en el que presentaba a una serie de personajes de ultraderecha anunciando sus perversas intenciones, fue el único que tuvo eco y sembró cierta polémica. El PP se centró durante los primeros días en los mensajes sobre la crisis, hasta que terminó entrando al trapo de las acusaciones.

“Los de los trajes a medida no van a sacarnos de esta crisis”, “Allá va él, en su Falcon Jet”, “El problema no es lo que piensan, es lo que van a votar”, “La fila de parados de Zapatero llegaría hasta Moscú”… Aunque se cuidan de caer en el insulto directo, y hasta se erigen en portavoces del malestar ciudadano, la intención final de los vídeos no es otra que desgastar al contrario.

A Marcos Magaña, experto en comunicación electoral, no le ha gustado la campaña de ninguno de los dos partidos. “Sinceramente”, asegura, “creo que está muy desenfocada, que es demasiado evidente y que no aporta ningún valor nuevo”.

Daniel Ureña, especialista de Mas Consulting, cree que “en Internet no funciona el lenguaje grandilocuente” de los partidos. En su opinión, no es tanto que la fórmula del vídeo esté agotada, sino que no se acierta con el mensaje. “No se acaba de entender cuáles son los códigos del lenguaje para internet” asegura. “Hace falta un modo más directo y arriesgado en los formatos”.

A Juan Varela, periodista y consultor de medios, tampoco le gustan los mensajes. “Siguen siendo propaganda”, afirma. “No hay nada personal ni participativo, lo contrario de lo que debería ser la ciberpolítica”. Además, apunta, los partidos no pretenden llegar a la gente que navega por internet, sino que “quieren asegurarse la repercusión en los medios tradicionales”. Es decir, apuntan al público que ve los telediarios.

Falta de impacto

En otros países, como EEUU, las campañas a través de internet han tenido una repercusión que en nuestro país no han alcanzado. “Los dos spots de ‘Yes we can’ más famosos de la campaña de Obama”, recuerda Marcos Magaña, “son un producto de internet, y aún así han sido los más vistos en la historia de la publicidad política mundial”.

¿Por qué no ocurre lo mismo en España? Basta ver las visitas de cualquier vídeo sobre un fenómeno friqui, como la socorrista que “la lió parda”, para observar la diferencia. En números globales, el canal del PP tiene más visitas, 313.000 frente a las 267.000 del PSOE, pero comparados con las 576.000 del “Amo a Laura”, los vídeos más vistos de Zapatero y Rajoy no tienen mucho que hacer.

Según Magaña, los políticos españoles han contado con una desventaja: la ley no permite libertad para colocar publicidad en televisión durante la campaña. “Hasta ahora”, explica, “estábamos acostumbrados a los espacios gratuitos, largos y aburridos”. En las últimas elecciones empezó a aparecer la posibilidad de contar con la red y ahora los políticos deben aprender un nuevo lenguaje.

Los ‘Otros’

Mientras tanto, los partidos minoritarios tratan de seguir la estela de los dos grandes, aunque se esfuerzan por encontrar fórmulas más originales. UpyD lanzó un vídeo a principios de campaña en el que escenificaba el panorama nacional como un partido de fútbol, CiU apostó por recalcar que “no todos los partidos son iguales” y el PNV ha querido hacer llegar su mensaje “sin interferencias”.

La campaña más innovadora, sin lugar a dudas, ha sido la de Izquierda Unida, que ha encargado los vídeos a Felipe Vara del Rey, premiado en el Notodofilmfest. Los vídeos, construidos con un montón de autorreferencias y un gran sentido del humor, han huido de la descalificación y han apostado por algo más creativo. Y a pesar de todo, para desconcierto de los que apuestan por nuevos formatos, apenas han tenido difusión.

Destacamos

Secciones

Siguenos también en: Facebook Twitter Flickr Google News Youtube iPhone iPad Android

iplabel