Lainformacion.com

miércoles, 30/05/12 - 00: 08 h

Mundo

Organizador del 12M en Portugal: “Hace falta una gran movilización a nivel europeo para combatir la precariedad”

23/08/2011 19:00 | lainformacion.com
Alexandre De Sousa Carvalho, uno de los organizadores del Movimiento 12 de Marzo de Portugal. Ese día, Lisboa acogió la mayor manifestación en la democracia portuguesa con una marcha de 300.000 personas. De Sousa, uno de los organizadores recibe a lainformación.com y cuenta que ya trabajan en una auditoría de la deuda pública.
[ 0 ]

Organizador del 12M en Portugal: “Hace falta una gran movilización a nivel europeo para combatir la precariedad”

23/08/2011 19:06 | Lola García-Ajofrín y Alberto Mélida, Lisboa (Portugal)

“Desempleados, quinientoseuristas, mal remunerados, esclavos disfrazados, subcontratados, contratados temporales, falsos trabajadores independientes, trabajadores intermitentes, becarios, becados, trabajadores-estudiantes, estudiantes, madres, padres e hijos de Portugal”. Estas eran las características de los manifestantes llamados a la marcha portuguesa del pasado 12 de marzo, por cuatro chavales de la Universidad de Coimbra, que lanzaron la convocatoria a través de una página de Facebook.

En solo unas semanas, en la red, el grupo reunió a miles de miembros; en la calle, ese día, a 300.000 personas solo en la ciudad de Lisboa. Pese a la cercanía, en España pocos conocen que el 12 de marzo, Portugal acogió la mayor manifestación en democracia desde la de los Claveles, en 1974. En la plaza del Rossio, escenario de la protesta, Alexandre De Sousa Carvalho, de 25 años, becario  de investigación y uno de los cuatro organizadores, ha recibido a 'La Información'.

“En las revoluciones no hacen falta héroes, sino ciudadanos”, asegura el joven, que hace un guiño a los 'indignados' de otros países para que se sumen a una auditoría de la deuda pública en la que ya trabajan.

¿Cómo nace la marcha del 12 de marzo?

La idea de la protesta surge por varias conversaciones entre cuatro amigos [João Labrincha, Paula Gil, António Frazão y yo] en las que nos damos cuenta del gran problema de precariedad que existe en toda la sociedad portuguesa. A esto se suma la canción de los Deolinda que había salido unas semanas antes, y, de la que, por la reacción del público, observamos que era el momento oportuno para hacer algo.

¿Cuál fue la canción que movilizó a los portugueses?

El estribillo decía: 'Qué mundo más tonto en el que para ser esclavo es necesario estudiar'. Esto hizo a mucha gente, generalmente a las personas de mi generación, sentirse identificados, porque se dieron cuenta de que, a pesar de todos los esfuerzos que habían hecho sus familias para que tuviesen una formación, eso no se traducía en un trabajo digno ni en democracia a la hora de buscar trabajo.

¿Cómo se consigue sacar a 300.000 personas a la calle?

Sabíamos lo que nos pasaba y a muchos de nuestros amigos, y queríamos extender ese proceso de discusión al resto de la gente, para eso creamos un grupo en Facebook y durante cinco semanas, hasta el 12 de marzo, nuestro objetivo fue poner el tema de la precariedad en la agenda política. Eso nos obligó a pasar las 24 horas del día en Internet, por turnos, para evitar que las conversaciones se parasen, que hubiese contrainformación y desmovilización y con el objetivo de ganar personas, siempre con un discurso muy positivo y sin orientación política.

¿Esperabais tal respuesta a la convocatoria?

Obviamente no. Sabíamos que muchas veces las personas que dicen en Facebook que van, no aparecen. El día anterior al 12 de marzo había 60.000 personas en la página de Facebook, por lo que creíamos que si asistían 10.000 personas sería algo muy bueno, y si lo hacían 20.000, sería fenomenal, acabamos por estar 300.000 en Lisboa, cerca de 100.000 en Oporto y otras cientos en  Faro, Coimbra, Viseu, Ponta Delgada, etc., así como en Praga, Barcelona, Madrid, Londres, etc. No parecía una manifestación sino que había habido una ocupación del espacio. Por ejemplo, cuando llegamos aquí a la plaza del Rossio, ya estaba lleno, tanto, que tuvimos que dar la vuelta y entrar por otro lado.

¿Alguna vez pensasteis en lo que estaba ocurriendo en el mundo árabe?

El contexto es totalmente diferente, pero creo que muchas personas pudieron tener esa sensación de como estas revoluciones en el mundo árabe, supuestamente iniciadas a través de Facebook, conseguiríamos atraer a mucha gente.

¿Cuál es el objetivo del 12M?

Entendemos que esto es un proceso a largo plazo que tiene que ser trabajado. Hoy, la democracia se hace apenas en los partidos, pero la sociedad civil es una cara de la misma moneda en la democracia y tiene que ser una cara que complemente a los partidos.

¿Y después del 12 de marzo?

Hubo una presión significativa sobre todo sobre nosotros tres, porque fuimos los que dimos más la cara para que liderásemos algo: un movimiento o un partido político, pero nosotros queríamos que las personas participaran nunca ser representantes de ellas. Eso sería una supresión de la participación política que pretendíamos, así como irreal, albergar tanta gente políticamente tan dispersa. Pero hubo una proliferación de varios movimientos ligados al 12 de marzo y la propia manifestación en España del 15M.

¿Y ahora? ¿En qué línea estáis trabajando?

Inciamos una serie de iniciativas siempre en colaboración con otros grupos, por ejemplo, con el Movimiento de los trabajadores precarios, creamos una propuesta de Ley escrita por ciudadanos  contra la precariedad para la que necesitamos 35.000 firmas [llevan 16.000] a fin de que sea debatida en la Asamblea de la República y votada. Contamos con los sindicatos para un picnic contra la precariedad. Hemos hecho teatro de calle para explicarle a los ciudadanos el papel de las agencias de rating en la crisis económica de 2008. Y ahora, estamos haciendo una campaña para una auditoría de la deuda pública, algo muy necesario con lo que está pasando en Portugal, España, Grecia, Holanda.

¿Cómo se explica la deuda a los ciudadanos?

Creo que es muy necesario que la gente sepa qué es esta deuda, como fue contraída, si el legítima, si no es odiosa, y para eso, hace falta una movilización grande dentro de nuestro país pero también dentro de los otros países, como un instrumento que permita defendernos de lo que está pasando. Para eso, primero es esencial que las personas sepan lo que ocurre, el derecho a la información, a la  transparencia y a la responsabilidad política y este instrumento sería mucho más eficaz si fuese hecho conjuntamente para combatir la precariedad.

¿Habéis pensado en unir fuerzas con los 'indignados' de otros países?

Ya nos encontramos con algunas personas de varias acampadas en España, de Grecia, Irlanda e Islandia, también y en el último mes empezamos a trabajar con el Comité para la negociación de la deuda en el tercer mundo que es una organización internacional que está habituada en hacer estos procedimientos en América Latina y África y quieren apoyarnos y darnos información porque nadie sabe hacer esto en Portugal. Sería muy positivo que estas iniciativas naciesen y tuviesen fuerza a nivel internacional.

Destacamos

Lo más visto en Mundo

Newsletter lainformacion.com

Recibe los titulares de las noticias de Mundo en tu correo

Secciones

Siguenos también en: Facebook Twitter Flickr Google News YouTube iPhone iPad Android

iplabel