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jueves, 18/09/14 - 21: 03 h

Mundo

¿Qué les pasa a los británicos con el resto de Europa?

María Torrens Tillack

miércoles, 23/01/13 - 10:04

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  • El euroescepticismo de los habitantes del Reino Unido no es un cliché, sino pura realidad y pragmatismo acentuados por la crisis financiera.
  • Cameron ha escuchado el deseo del 57% de la población para que celebre un referéndum sobre su pertenencia a la UE.
Amor por la patria británica  -Foto: GettyImages

Conducen por el lado contrario al resto de Europa (aunque igual que en Irlanda), no quieren el euro pero sí quieren decidir, hablan del “continente” como si no formaran parte de él… ¿hasta dónde llega el euroescepticismo británico?

“Se puede llamar arrogancia, soberbia o autoestima, [pero] Reino Unido no siente una gran necesidad de otros”, explica Giles Tremblett, corresponsal del diario The Guardian en España. “Francia y Alemania están condenados a entenderse, o España, que siempre ha buscado su inclusión”, ejemplifica.

El propio secretario británico para Asuntos Europeos, David Lidington, ha admitido en el pasado el euroescepticismo inglés: “Tenemos una percepción distinta [de Europa], en parte por nuestra historia. Nosotros no tuvimos que recomponer nuestra democracia después de la Segunda Guerra Mundial, como la mayoría de países europeos”.

“En parte también están los problemas económicos y la gente busca a alguien a quien echar la culpa”, justificó Lidington durante una visita hace un año a Madrid.

El Reino Unido fue uno de los primeros países en incorporarse a la Unión Europea, en 1973, pero no se unió al espacio Schengen (por mera cuestión geográfica, explica Lidington) y ha mantenido su moneda.

Ni siquiera el vice primer ministro europeísta, el liberal-demócrata Nick Clegg, ha conseguido una mayor apertura y su país se ha negado repetidamente a unirse a un nuevo tratado económico de los Veintisiete.

El 49% de los británicos desea abandonar la Unión Europea, según un sondeo publicado por el prestigioso instituto londinense Chatham House el pasado octubre. Esa encuesta desveló que el 57% de los británicos quiere que su país celebre un referéndum sobre la pertenencia del Reino Unido a la UE.

Menos es más para los británicos

“Los que siempre han estado en contra del euro se sienten totalmente reafirmados en su tesis por lo que está pasando en la zona euro”, apunta Tremlett.

Sólo un 15% de los británicos desean que los lazos de su país y el resto de Europa sean más fuertes, según otra encuesta de Chatham House. Además, un 35% preferiría que las relaciones fueran menos estrechas de lo que son ahora.

“En realidad no me siento europea, aunque me gustaría”, cuenta Helen McGill, una funcionaria inglesa que trabaja en Liverpool. Tiene claro que “en el Reino Unido existe un sentimiento mayoritario de aislamiento de la UE”.

Tal es la desafección europea que llegan a experimentar algunos británicos, que el famoso politólogo e historiador, Timothy Garton Ash, llegó a plantear en el año 2000 un ensayo titulado “¿Es Gran Bretaña europea?”.

"No sólo hablamos del 'continente' [para referirnos a Europa]", apunta Garton Ash en su estudio de la identidad británica. "También decimos 'Jim se ha ido a Europa' o 'Fred ha vuelto de Europa'". Incluso el reputado diccionario Collins habla del "continente de Europa, excepto las Islas Británicas", destaca.

Cuestión de soberanía

“Hay mucha gente que desconfía totalmente de Bruselas, de cualquier cosa que esté más allá del Canal de la Mancha”, asegura Tremblett. “Ven a Europa como una amenaza a su soberanía, sin poder votar democráticamente. No es tanto un punto de vista ‘anti’ nada, sino [más bien] probritánico”.

“En el Reino Unido la pregunta es: por qué otros países están dispuestos a conceder la soberanía sobre su economía a otras instancias o la señora Merkel sobre quienes no pueden votar democráticamente”, explica el periodista.

“Diría que la mayoría de la gente acepta que tenemos que involucrarnos con Europa, pero nos gustaría que hubiera menos cosas que se decidieran de forma centralizada”, apuntaba el tory Lidington durante su visita a España.

Aliados propios

El “continente” está a sólo 32,5 kilómetros de distancia del Reino Unido. Sin embargo, los británicos tienen sus propios aliados históricos, que aunque lejos geográficamente están más cerca políticamente: EEUU y, sobre todo, los 54 países y antiguas colonias inglesas de la Commonwealth (donde destaca la India) dirigida por la reina Isabel II.

Incluso las leyes británicas favorecen a ciudadanos de la Commonwealth [por encima de los europeos]”, explica Tremlett. “El derecho de votar el Parlamento lo tienen en cuanto llegan al Reino Unido, mientras que los europeos no pueden [excepto los irlandeses, que en este caso disfrutan de un régimen especial]”.

El euroescepticismo británico forma parte de la historia, de la geografía, del idioma, de la legislación… Todo apunta que el Reino Unido y el resto de Europa están destinados a permanecer juntos, pero nunca revueltos.

Promesa de referéndum

El primer ministro británico, el conservador David Cameron, se ha comprometido este miércoles a que el Reino Unido celebre después de las elecciones de 2015 un referéndum sobre su pertenencia a la Unión Europea.

Cameron ha señalado que, si es reelegido en esos comicios, convocará "un referéndum sobre quedarse o salir" de la Unión Europea, a la que el Reino Unido pertenece desde hace 40 años.

María Torrens Tillack

Responsable de la sección Mundo

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