¿Suicidio político del gobernador de Florida?: devuelve el perro abandonado que acogió durante las elecciones

  • Después de adoptar un perro que le ayudó durante su campaña electoral, Rick Scott lo devolvió una vez hubo ganado.

  • Periodistas locales de Florida critican la manera en la que se ha deshecho del perro una vez le dejó de ser útil.

Fue en 2010 cuando el ahora gobernador de Florida, Rick Scott, anunció a través de su Facebok que él y su familia habían adoptado a un precioso perro. Las redes sociales acogieron con gran entusiasmo la acción de Scott, que incluso realizó un concurso para poner nombre a su perro, que acabó llamándose 'Reagan'. Sin embargo, tras las elecciones estatales de 2011 no se supo más de 'Reagan', ¿qué fue de él?.

Pocas semanas después, los periodistas locales empezaron a preguntar a Scott por el paradero del perro. Brian Burgess, el director de comunicación de Scott durante su campaña electoral, se negaba a contestar a las preguntas de los reporteros sobre el paradero del perro, aunque esto dio lugar a muchas especulaciones y tuvo incluso que negar que lo había matado.

Consciente del potencial que supone un perro popular para los políticos (como 'Buddy', el perro de Bill Clinton o 'Bo', el can de Barack Obama), Burgess contactó con Melissa Sellers, la nueva directora de comunicación del gobernador para poder enviar una foto del perro a los medios que preguntaban por él.

Al no conseguir saber qué había pasado con el perro y ante la insistencia de la prensa, finalmente el gobernador tuvo que salir al paso y explicar qué había pasado con 'Reagan'. Scott explicó que pese a que el perro no había mordido a nadie, asustaba a la gente que pasaba cerca de la casa y que "ladraba como un loco" cuando veía al fotógrafo con su cámara. Así que Scott decidió devolver el perro a su anterior propietario.

Actualmente el político solo conserva a su antiguo perro, Tallee, de siete años.

El perro que probablemente le ayudó durante su campaña electoral, se convirtió en un compañero duro de manejar, con lo que Scott decidió buscarle otro hogar. Algunos medios se preguntan por el tipo de persona que ha resultado ser el gobernador, que es capaz de adoptar un perro sin hogar para conseguir más popularidad para posteriormente deshacerse de él cuando no es útil.