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miércoles, 17/09/14 - 10: 20 h

Mundo

Una casa de cartón, plástico y piedras para los niños sirios

María Torrens Tillack

sábado, 29/12/12 - 07:00

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  • La nieve no tiene nada de idílico en los países vecinos de Siria adonde huyen los refugiados.
  • 200.000 niños sirios refugiados tienen que soportar temperaturas bajo cero sin refugio ni ropa adecuada, según Save the Children.
El campamento de Zaatari (Jordania) sufre una nueva oleada de refugiados sirios con hasta 1.200 registros al día

Un manto blanco cubre los tejados del pequeño pueblo libanés de Dalhamieh, a 30 kilómetros de Beirut. Lejos de ser un paisaje evocador, constituye un verdadero peligro para la salud de 400.000 refugiados sirios. Llegaron y siguen llegando a lugares como éste en sus países vecinos.

Muchos huyeron en verano prácticamente con lo puesto. Consiguieron alejarse de los enfrentamientos en su país, pero ahora deben enfrentarse a otro enemigo: el frío. Los termómetros marcan temperaturas bajo cero en esta época del año en la región y nieva con frecuencia. Pero aún así, hace solo unas semanas era habitual ver a niños “abrigados” únicamente con camisetas o sandalias, según Save the Children.

"No tuvimos tiempo de hacer las maletas, y algunos lo perdieron todo cuando bombardearon sus casas. Además, el clima allí era muy cálido cuando nos fuimos, y nadie pensó en un exilio a largo plazo y en la preparación de ropa para las próximas temporadas ", explica Samir a Unicef. Solo tiene 10 años. En el improvisado campamento junto a Dalhamieh donde se encuentra ahora, conviven unas 700 personas. Cerca de un centenar de ellas no han cumplido ni los dos años.

“En Irak, el único calzado que tienen la mayoría de los niños son las chanclas con las que huyeron”

Cientos de miles de refugiados sirios están viviendo en tiendas, establos, obras y otros refugios temporales “mal equipados para proteger contra el frío”, según Save the Children. “En Irak, el único calzado que tienen la mayoría de los niños son las chanclas con las que huyeron”, ejemplifica la ONG.

“Hechas de cartón, plásticos y piedras, las tiendas del campamento apenas pueden resistir el rigor del clima. Cuando llueve, el agua se filtra y las condiciones de vida empeoran”, explica Unicef en un comunicado. “Los niños se colocan bolsas de plástico en los pies para proteger sus piernas del barro cuando caminan”.

En el campamento jordano de Za’atri, Acnur trabaja desde principios de diciembre en reforzar las tiendas de campaña y mejorar su aislamiento, entre otras muchas iniciativas.

Save the Children denuncia que en total son alrededor de 200.000 los niños sirios refugiados entre el Líbano, Jordania e Irak los que tienen que soportar temperaturas bajo cero “sin refugio ni ropa adecuada”.

Niños que duermen acurrucados junto a otros pequeños en refugios hechos con vallas publicitarias que caen enfermos por el frío, pequeños sin ducharse durante semanas por falta de agua caliente, familias enteras hacinadas en una o dos habitaciones cuando tienen la suerte de estar en un hogar de acogida... Éste es el panorama que dibujaba Save the Children en su informe “Fuera en el frío” a principios de diciembre y que distintas organizaciones humanitarias intentan mejorar.

La principal prioridad de Unicef esmantener a los niños calientes, seguros y sanos”

Solo la semana pasada, alrededor de 270 refugiados sirios fueron hospitalizados en Líbano por su precaria situación, según Unicef. Tan graves son los rigores del clima para estas personas, que la principal prioridad de esta organización ahora mismo esmantener a los niños calientes, seguros y sanos”.

Por ello, Acnur, Unicef y Save the Children distribuyen vales de combustible en 35 escuelas de este país para ayudar a mantener las escuelas calientes durante el invierno. Además, Unicef está distribuyendo ropa de invierno entre los menores sirios refugiados, además de otros productos de primera necesidad (mantas, lonas de plástico o kits de higiene familiar y para bebés).

Sin embargo, el objetivo es llegar a 30.000 niños, una ayuda que no cubre ni las propias estimaciones que maneja la organización sobre estos niños desprotegidos. Estiman que en esta zona libanesa hay aproximadamente 35.000 sirios menores de 14 años.

“Cada día llegan nuevos refugiados, pero no hay dinero para atenderlos”, ha lamentado Jasmine Whitbread, directora de Save the Children Internacional. El Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria publicó recientemente un estudio junto a Médicos Sin Fronteras donde advierten de que la cooperación internacional está “tocando fondo”. Los drásticos recortes en ayuda humanitaria de los países desarrollados también han llegado para los refugiados sirios.

María Torrens Tillack

Responsable de la sección Mundo

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