12/01/2011 13:25 Leer artículo completo en
ABC
Quienes se acerquen a la basílica de Santa María la Mayor, en Roma, podrán contemplar, como una de las reliquias más preciadas, el pesebre donde nació Jesús expuesto en la capilla del mismo nombre, situada en la cripta llamada de Belén. Dice la tradición que estas «santas maderas» fueron enviadas a Roma hacia el año 645, bajo el pontificado de Teodoro I, y para su veneración y magnificencia Nicolás IV ordenó construir, hacia 1290, una capilla «en forma de nacimiento».