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lunes, 01/09/14 - 11: 19 h

Máquinas con 'cinco sentidos'

David G. Ortiz

martes, 18/12/12 - 12:03

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  • TACTO

    TACTO

    “En los próximos cinco años, tu dispositivo móvil te permitirá tocar lo que estés comprando a través de internet. Distinguirá telas, texturas y tejidos de tal forma que podrás sentir un suéter, una chaqueta o una tapicería a través de la pantalla”, predicen los expertos de IBM.

     

    No es que la tecnología háptica (de contacto) sea algo completamente nuevo. Ya hemos experimentado con guantes o dispositivos con vibración en la industria de los videojuegos, pero lo hemos hecho en entornos cerrados, nunca de forma abierta y aplicada directamente a la vida real.

     

    Se atreven a ir mucho más lejos y se preguntan: “¿Qué es lo primero que hace un médico cuando trata a un paciente herido? Toca la herida. El paciente podría enviar una foto de la herida y el doctor la palparía de forma remota para realizar un diagnóstico más rápido”.

    Dixi Media Digital
  • VISTA

    VISTA

    Se acabó llenar de etiquetas y descripciones las fotos. Los investigadores de IBM también están convencidos de que en los próximos cinco años los ordenadores serán capaz de ver, es decir, de procesar correctamente las imágenes y extraer información de ellas tal como lo hace la combinación del ojo y el cerebro humanos.

     

    “Desde un enfoque cognitivo y mostrándole al ordenador miles de ejemplos de una escena particular, la máquina puede empezar a detectar patrones relevantes, tanto sí se trata de una foto escaneada, descargada de internet o un clip de vídeo grabado con la cámara de teléfono”, aseguran.

     

    También a esta tecnología le encuentran aplicaciones en el ámbito de la medicina. Procesar las imágenes con ordenador podría ser de gran ayuda para analizar resonancias magnéticas, radiografías o tomografías y detectar posibles enfermedades, sobre todo comparando con pruebas realizadas con anterioridad.

    Dixi Media Digital
  • OÍDO

    OÍDO

    Si el tacto y la visión te parecen cualidades impropias y sorprendentes – incluso algo aterradoras – para un ordenador, no te pierdas lo que IBM tiene pensado hacer con el oído. Parece sacado de un capítulo de Los Simpson. Aquel en el que el 'tito Herb', el hermano de Homer, inventaba una máquina para traducir lo que la pequeña Maggie balbuceaba.

     

    “Imagina que pudieras saber lo que significan los llantos de tu hijo, o tal vez los ladridos de tu perro, gracias a una aplicación en tu móvil”, especulan los expertos de la firma, que ven factible obtener esta tecnología en los próximos cinco años.

     

    Por supuesto, los grandes beneficiados de este avance serán las personas con discapacidad auditiva. Nuevos y ultramodernos sensores permitirían a los implantes y audífonos del futuro extraer información y aislarla de manera más eficiente, mejorando la comprensión.

     

    Ah, también serviría para que nuestros teléfonos sepan cuándo estorban y desactiven automáticamente el sonido (o viceversa) y para que seamos capaces de escuchar ultrasonidos.

    Dixi Media Digital
  • GUSTO

    GUSTO

    Cierto es que con la comida no se juega, pero como ahora está de moda la experimentación y la 'deconstrucción' a lo Ferrán Adriá, tendemos a darle el beneficio de la duda a todo lo que suena tecnológicamente avanzado... y comestible. IBM ha ido unos cuantos kilómetros más allá: “En cinco años los ordenadores serán capaces de construir recetas nunca vistas que deleitarán paladares - incluso los de aquellos que sigan dietas restrictivas – utilizando la estructura molecular de los alimentos”.

     

    El sistema analiza la composición química de la comida, los compuestos y como interaccionan entre ellos, el número de átomos en cada compuesto, los vínculos entre ellos, y recurre a los modelos preestablecidos que le indican qué sustancias químicas producen determinadas sensaciones. El resultado final es una receta única que combina ingredientes “científicamente sabrosos”.

     

    Por supuesto, también sería posible hacerlo al revés. ¿Te encanta la paella que sirven en el restaurante de tu barrio y no sabes de qué está hecha? Deja de martirizar a tus amigos con intentos infructuosos, tu móvil tiene la respuesta.

    Dixi Media Digital
  • OLFATO

    OLFATO

    Y llega el turno del quinto y último sentido, si no se tiene en cuenta ese 'sexto' que solemos asociar con la intuición. En un teléfono inteligente se pueden integrar sensores diminutos para extraer información de las móleculas del olor y posteriormente analizar sus biomarcadores. Así, el dispositivo procesaría la información y sería capaz de 'olfatear” el entorno y extraer conclusiones.

     

    También funciona 'al revés'. Con cada aliento, expelemos millones de móleculas distintas, todas ellas provistas de abundante información sobre nuestro estado físico. Estudiando los biomarcadores, el teléfono podría predecir tus resfriados antes de que llegue el primer estornudo. ¡Achís!

    Dixi Media Digital

TACTO

“En los próximos cinco años, tu dispositivo móvil te permitirá tocar lo que estés comprando a través de internet. Distinguirá telas, texturas y tejidos de tal forma que podrás sentir un suéter, una chaqueta o una tapicería a través de la pantalla”, predicen los expertos de IBM.

 

No es que la tecnología háptica (de contacto) sea algo completamente nuevo. Ya hemos experimentado con guantes o dispositivos con vibración en la industria de los videojuegos, pero lo hemos hecho en entornos cerrados, nunca de forma abierta y aplicada directamente a la vida real.

 

Se atreven a ir mucho más lejos y se preguntan: “¿Qué es lo primero que hace un médico cuando trata a un paciente herido? Toca la herida. El paciente podría enviar una foto de la herida y el doctor la palparía de forma remota para realizar un diagnóstico más rápido”.

VISTA

Se acabó llenar de etiquetas y descripciones las fotos. Los investigadores de IBM también están convencidos de que en los próximos cinco años los ordenadores serán capaz de ver, es decir, de procesar correctamente las imágenes y extraer información de ellas tal como lo hace la combinación del ojo y el cerebro humanos.

 

“Desde un enfoque cognitivo y mostrándole al ordenador miles de ejemplos de una escena particular, la máquina puede empezar a detectar patrones relevantes, tanto sí se trata de una foto escaneada, descargada de internet o un clip de vídeo grabado con la cámara de teléfono”, aseguran.

 

También a esta tecnología le encuentran aplicaciones en el ámbito de la medicina. Procesar las imágenes con ordenador podría ser de gran ayuda para analizar resonancias magnéticas, radiografías o tomografías y detectar posibles enfermedades, sobre todo comparando con pruebas realizadas con anterioridad.

OÍDO

Si el tacto y la visión te parecen cualidades impropias y sorprendentes – incluso algo aterradoras – para un ordenador, no te pierdas lo que IBM tiene pensado hacer con el oído. Parece sacado de un capítulo de Los Simpson. Aquel en el que el 'tito Herb', el hermano de Homer, inventaba una máquina para traducir lo que la pequeña Maggie balbuceaba.

 

“Imagina que pudieras saber lo que significan los llantos de tu hijo, o tal vez los ladridos de tu perro, gracias a una aplicación en tu móvil”, especulan los expertos de la firma, que ven factible obtener esta tecnología en los próximos cinco años.

 

Por supuesto, los grandes beneficiados de este avance serán las personas con discapacidad auditiva. Nuevos y ultramodernos sensores permitirían a los implantes y audífonos del futuro extraer información y aislarla de manera más eficiente, mejorando la comprensión.

 

Ah, también serviría para que nuestros teléfonos sepan cuándo estorban y desactiven automáticamente el sonido (o viceversa) y para que seamos capaces de escuchar ultrasonidos.

GUSTO

Cierto es que con la comida no se juega, pero como ahora está de moda la experimentación y la 'deconstrucción' a lo Ferrán Adriá, tendemos a darle el beneficio de la duda a todo lo que suena tecnológicamente avanzado... y comestible. IBM ha ido unos cuantos kilómetros más allá: “En cinco años los ordenadores serán capaces de construir recetas nunca vistas que deleitarán paladares - incluso los de aquellos que sigan dietas restrictivas – utilizando la estructura molecular de los alimentos”.

 

El sistema analiza la composición química de la comida, los compuestos y como interaccionan entre ellos, el número de átomos en cada compuesto, los vínculos entre ellos, y recurre a los modelos preestablecidos que le indican qué sustancias químicas producen determinadas sensaciones. El resultado final es una receta única que combina ingredientes “científicamente sabrosos”.

 

Por supuesto, también sería posible hacerlo al revés. ¿Te encanta la paella que sirven en el restaurante de tu barrio y no sabes de qué está hecha? Deja de martirizar a tus amigos con intentos infructuosos, tu móvil tiene la respuesta.

OLFATO

Y llega el turno del quinto y último sentido, si no se tiene en cuenta ese 'sexto' que solemos asociar con la intuición. En un teléfono inteligente se pueden integrar sensores diminutos para extraer información de las móleculas del olor y posteriormente analizar sus biomarcadores. Así, el dispositivo procesaría la información y sería capaz de 'olfatear” el entorno y extraer conclusiones.

 

También funciona 'al revés'. Con cada aliento, expelemos millones de móleculas distintas, todas ellas provistas de abundante información sobre nuestro estado físico. Estudiando los biomarcadores, el teléfono podría predecir tus resfriados antes de que llegue el primer estornudo. ¡Achís!

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