BUENOS AIRES- Néstor Kirchner ya descansa en paz. Nadie espera que su cuerpo no sea profanado, descuartizado y robado, como ya ocurrió en los casos de Juan Domingo y Evita Perón. Pero, aunque soplan otros vientos en Argentina, el drama persigue a los distintos líderes peronistas. Ahora queda Cristina Kirchner, una nueva «Evita» sola ante el poder.