AVISO: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración de su navegador u obtener más información aquí.

Miércoles, 29/07/15 - 15:34 h

Enredo catalán

Martes, 15 de enero del 2013 - 03:17

Lee el artículo completo en: Hoy Digital - regional

[ 0 ]
La propuesta de declaración soberanista que CiU y ERC habían pactado someter a la consideración del Parlamento de Cataluña en su próximo pleno ha acabado poniendo a prueba tanto la solidez del acuerdo entre la federación convergente y la formación republicana como la cohesión estratégica entre el partido de Mas y el de Duran i Lleida. Nunca antes se había demostrado tan claramente que el «derecho de decisión» no es más que un subterfugio dialéctico para avanzar hacia la independencia. Pero la aceleración que el pronunciamiento previsto para el próximo día 23 imprimiría al proyecto soberanista ha generado en Unió Democrática una sensación de vértigo más acusada, si cabe, debido a las sombras que el 'caso Pallerols' ha extendido sobre la formación que lidera Duran i Lleida. La gobernación de la Generalitat constituye más un endiablado laberinto que un paso franco para la conquista del Estado independiente. Bastará con que la fecha del 23 de enero fijada para la primera puesta en escena del proceso soberanista se retrase para enfriar el entusiasmo con el que la Cataluña institucional parecía encaminarse a un horizonte prefigurado por el nacionalismo. Artur Mas debe responsabilizarse de que las aspiraciones identitarias no agoten las energías que Cataluña necesita para preservar el máximo de bienestar y progreso.

Suscríbete al boletín de la información

La mejor información a diario en tu correo.

Lo más visto

Secciones

Sobre nosotros

Siguenos también en: Facebook Twitter