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miércoles, 30/07/14 - 01: 56 h

políticas internas

Aumenta la presión para que el primer ministro canadiense se reúna con los indígenas

lainformacion.com

jueves, 03/01/13 - 23:59

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Toronto (Canadá), 3 ene (EFE).- Los indígenas canadienses aumentaron hoy la presión sobre el Gobierno al exigir al primer ministro del país, Stephen Harper, que se reúna con ellos el 24 de enero para solucionar el cada vez más explosivo conflicto entre indígenas y autoridades.

Aumenta la presión para que el primer ministro canadiense se reúna con los indígenas

Toronto (Canadá), 3 ene (EFE).- Los indígenas canadienses aumentaron hoy la presión sobre el Gobierno al exigir al primer ministro del país, Stephen Harper, que se reúna con ellos el 24 de enero para solucionar el cada vez más explosivo conflicto entre indígenas y autoridades.

Al mismo tiempo, un portavoz de la líder indígena Theresa Spence, la abanderada del movimiento de protesta y quien hoy cumple 24 días en huelga de hambre ante la negativa de Harper a reunirse con los jefes tribales, dijo a Efe que ésta se encuentra muy debilitada e incapaz de mantener entrevistas.

Danny Metatawabin, portavoz de Spence, declaró a Efe en conversación telefónica desde la tienda en Ottawa en donde la líder indígena mantiene su huelga de hambre, que Spence sufre "fuertes dolores estomacales, está cansada y débil" pero dispuesta a mantener su protesta hasta conseguir que Harper acepte la reunión.

"No sabemos lo que va a pasar a partir de ahora", añadió Metatawabin en relación a la salud de Spence.

"Queremos que esto se solucioné ya. Sólo es necesario que Harper se reúna con los líderes indígenas para que esto acabe. Ya basta de politiqueos y burocracia", añadió.

Spence se ha instalado en una tienda indígena tradicional ("teepee"), sobre una isla del río Ottawa y a escasos metros del Parlamento canadiense.

La huelga de hambre de Spence ha inspirado un movimiento de base entre la juventud indígena del país que, bajo el lema "Se acabó el no hacer nada", ha convocado en las últimas tres semanas protestas y movilizaciones en todo el país.

Parte de las movilizaciones son bloqueos de carreteras y vías férreas, lo que está causando problemas esporádicos en las principales provincias canadienses, como Ontario y Québec.

Spence y los líderes indígenas han denunciado que la propuesta de ley llamada C-45, y que está programada para aprobación en las próximas semanas, contiene medidas que eliminan los derechos de las tribus indígenas sobre sus territorios tradicionales.

Esos derechos están reconocidos en los tratados firmados durante la colonización británica entre los pueblos indígenas y la corona inglesa, y han regido, con mayor o menor éxito, las relaciones entre Ottawa y los aborígenes norteamericanos.

"El conflicto es consecuencia del intento de las autoridades canadienses de cancelar nuestros derechos reconocidos en los tratados. Están tratando eliminar nuestros derechos constitucionales a vivir de forma libre y como ciudadanos canadienses", dijo Metatawabin.

"Desde hace mucho tiempo, las comunidades indígenas viven en condiciones de pobreza tercermundistas, sin educación ni salud ni servicios sociales. Queremos ser ciudadanos canadienses normales y disfrutar los beneficios que tiene el resto de los canadienses", añadió.

"Desgraciadamente, nuestros tratados están siendo desmontados por las nuevas leyes que están siendo aprobadas", continuó el portavoz de la líder indígena, quien acusó al Gobierno canadiense de actuar en beneficio de compañías mineras y de explotación de recursos naturales.

"Están quitándonos nuestras tierras y aprobando leyes para las compañías que explotan los recursos naturales, para su propio beneficio, sin consulta con los líderes de los indígenas", explicó.

A finales de 2011 la ONU criticó públicamente y con dureza a Ottawa por las condiciones de vida en la comunidad de Attawapiskat, de la que Spence es la jefa tribal.

El relator especial de la ONU sobre derechos indígenas, James Anaya, señaló en una carta enviada entonces a Ottawa que "la situación social y económica de Attawapiskat parece representar la condición de muchas comunidades Primeras Naciones (indígenas) que viven en reservas en Canadá, que son supuestamente similares a condiciones del Tercer Mundo".

Entonces, muchos de los 1.800 habitantes de Attawapiskat vivían con temperaturas de hasta 30 grados bajo cero en casas sin ventanas o servicios sanitarios.

Ya en 2005, la ONU señaló en su informe sobre desarrollo humano que las condiciones en las que viven los indígenas canadienses "son el problema de derechos humanos más apremiante de Canadá".

El 60 % de los niños indígenas vive en condiciones de pobreza, el 20 % de la población tiene sistemas sanitarios y de agua inadecuados y es la población con la menor esperanza de vida del país.

De hecho, según el informe, Canadá sería el país 48 de todo el mundo en desarrollo humano si sólo se contase la población indígena en vez del sexto puesto que ocupa hoy en día.

(Agencia EFE)

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