AVISO: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración de su navegador u obtener más información aquí.

miércoles, 30/07/14 - 07: 41 h

seguridad nacional

China engarza en Pakistán una valiosa perla para su 'collar' estratégico

lainformacion.com

martes, 19/02/13 - 12:33

[ ]

La reciente firma del pacto por el que una empresa china asume las riendas del puerto de Gwadar, en la costa paquistaní, supone para Pekín la consolidación de un punto clave en su red de puertos 'amigos' en el océano Índico.

Pau Miranda

Islamabad, 19 feb.- La reciente firma del pacto por el que una empresa china asume las riendas del puerto de Gwadar, en la costa paquistaní, supone para Pekín la consolidación de un punto clave en su red de puertos 'amigos' en el océano Índico.

La formalización del control chino, rubricada ayer por el embajador chino en Islamabad, Liu Jian, llega rodeada de comentarios de altos responsables políticos en Delhi e Islamabad, y es seguida con atención en toda la región.

Hace dos semanas, ante el inminente acuerdo entre el Gobierno paquistaní y la pública Compañía de Ingeniería de Puertos de China (CHEC), el ministro de Defensa indio, A.K. Antony, afirmó ante los medios que el asunto es objeto de "seria preocupación" para su país.

"No es algo por lo que país alguno tenga que preocuparse", contestó una semana después un portavoz paquistaní de Exteriores, Moazzam Ali Khan, quien calificó de "injustificadas" las declaraciones del titular indio de Defensa.

La preocupación de los militares indios es tangible y, de acuerdo al último informe anual del ministerio dirigido por Antony, Nueva Delhi "vigila" la evolución china en las áreas cercanas a la India.

Desde hace años y en paralelo a su ascenso en la escala de grandes potencias mundiales, China y la India han iniciado una lucha estratégica no declarada por el control del océano Índico, nudo del transporte petrolero y posible foco de futuras tensiones.

La estrategia china para garantizarse el control de rutas de abastecimiento fue descrita en 2003 por un equipo de consultores de EEUU como un "collar de perlas", una serie de puntos navales alineados desde el estrecho de Ormuz hasta el de Malaca.

La línea imaginaria contempla la edificación de un puerto en las islas Seychelles, así como la financiación para la construcción o mejora de otros en Pakistán, Sri Lanka, Bangladesh y Myanmar.

Desde Islamabad y Pekín se insiste en el interés exclusivamente económico y comercial del puerto de Gwadar, pero la privilegiada localización del enclave hace difícil no pensar en su valor desde un punto de vista militar.

De la valía geoestratégica de la zona da fe el hecho de que, coincidencia o no, las autoridades iraníes anunciaron esta semana la construcción de una base naval en la localidad de Pasabandar, menos de 100 kilómetros al oeste del puerto paquistaní.

"Gwadar tiene una ubicación estratégica y puede tener múltiples usos", reconoce el analista paquistaní Fazalur Rehmán, quien recalca el interés de "EEUU, la India y Europa" por resaltar el aspecto político y militar por encima del económico.

Rehmán, director del Instituto de Estudios Estratégicos de Islamabad, opina que el argumento económico de Gwadar se sustenta en las obvias estrecheces energéticas de Pakistán y China, sedientos de hidrocarburos importados.

"Además, China tiene como una de sus prioridades el desarrollo de su parte occidental y la ruta más corta de esas zonas hacia los principales mercados mundiales es a través de Pakistán", abunda Rehmán.

El puerto de Gwadar se encuentra a 50 kilómetros de la frontera iraní y a unos 400 kilómetros del estrecho de Ormuz, pasaje de entrada al golfo Pérsico y uno de los puntos clave del transporte mundial de petróleo.

El puerto, cuya construcción duró cinco años y finalizó en 2007, recibió desde el comienzo un importante apoyo de las autoridades chinas, que financiaron el 80 % de los más de 300 millones iniciales que costó poner en marcha la infraestructura portuaria.

Aunque todo apuntaba a que Islamabad daría a una empresa china el control del puerto, el régimen entonces encabezado por el dictador Pervez Musharraf escogió a una firma de Singapur para, según medios locales, no contrariar demasiado al aliado estadounidense.

Sin embargo, la gestión de la singapurense PSA fue presa de un cúmulo de obstáculos, entre ellos la falta de una robusta red de accesos que atraviese la convulsa región de Baluchistán, donde actúan todo tipo de grupos armados y redes mafiosas.

El analista Rehmán reconoce que ese déficit continúa vigente y que la falta de una adecuada red viaria desde la frontera norte con China retrasará "unos cinco o seis años" la eclosión de Gwadar como un baluarte del comercio de ambos países.

PSA denunció desde el inicio que Islamabad no cumplía los términos del acuerdo de concesión, en especial por la incapacidad de Islamabad para ceder al puerto 923 hectáreas de terreno en manos de la Marina, un problema que Islamabad espera desencallar ahora.

El diario local The News publicó el pasado septiembre que, en una primera etapa, CHEC ha comprometido la inversión de 10.000 millones de dólares para la dotación de las infraestructuras que desplieguen todo el potencial de la perla más occidental de su collar.

(Agencia EFE)

Destacamos

Lo más visto

Secciones

Sobre nosotros

Siguenos también en: Facebook Twitter Flickr Google News YouTube

iplabel