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sábado, 23/08/14 - 14: 40 h

sistemas políticos

César Molinas: “Hay que pasar de la emoción a la movilización”

Juan Bosco Martín Algarra

domingo, 30/09/12 - 06:00

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  • Fue director general de Planificacion en el ministerio de Economía y directivo de Merrill Lynch en Londres; conoce como pocos las entrañas de la administración pública y la lógica en los mercados.
  • Ha revolucionado la red con una crítica feroz a la clase política, a la que acusa de extraer las rentas de los ciudadanos para perpetuarse en el poder, sin que esto beneficie a la ciudadanía
César Molinas, economista, ha adaptado a la realidad politica española la teoría de las élites extractivas  -Foto: Javier Álvarez

A César Molinas le han dicho de todo. ¿Su pecado? Denunciar y argumentar que la clase política se ha convertido en "un grupo de interés", dedicado a detraer rentas del ciudadano con el único propósito de vivir a su costa. La experiencia de Molinas en la administración pública, tanto en el ministerio de Economía como en la Comisión Nacional del Mercado de Valores, avalan unas reflexiones que se han propagado como reguero de pólvora a través de la Red.

LA SENSACIÓN “AJÁ” Y LOS “MILITANTES DE LA RESIGNACIÓN”

Usted señala un claro culpable de la crisis: la clase política. ¿Es esto lo que ha propiciado la enorme difusión de su “teoría de las élites extractivas”? (Un resumen de esta teoría se puede leer aquí)
Los políticos son culpables, pero no son los únicos. Mucha gente ha leído mi teoría porque ofrecía una explicación de algo que la gente ya pensaba por sí misma. Es lo que en psicología llaman “sensación ajá”, como decir “ajá, justo eso es lo que yo pensaba”. Y porque presentaba a la clase política como chivo expiatorio.

También ha recibido muchas críticas.
Por supuesto. Me han dicho de todo. Mucha gente me objetaba: “la clase política es reflejo del electorado”. O también “los políticos son corruptos porque la sociedad es corrupta”. Esa visión es básicamente cierta. Hay un círculo vicioso.

Entiendo que usted no está de acuerdo con esa visión...
Sí y no. Yo creo que debemos romper los círculos viciosos. En este país hay mucho militante de la resignación: gente que se abona al “no se puede hacer nada” o “no merece la pena” o “qué se le va a hacer, los españoles somos así”.  Oiga, mire, ¡pues no!  Esta manera de pensar es lo que conduce a no hacer nada. Yo no me resigno. Me niego a comprar ese discurso. Intento proponer medidas concretas, aunque son discutibles, por supuesto.

“¿POR QUÉ NO CAMBIAR EL SISTEMA POLÍTICO? HASTA LOS FACHAS SE HICIERON EL HARAKIRI EN 1976”

¿No puede el sistema regenerarse por sí mismo? La UCD tenía la mayoría y se disolvió como un azucarillo. ¿No podría pasar lo mismo con el PP o el PSOE?
Podría, pero no es probable. Lo que pedimos es que el sistema político se suicide. Eso sí puede ocurrir: en 1976 las cortes franquistas se hicieron el harakiri. Hasta el Consejo Nacional del Movimiento, que integraba a los fachas de más solera acabaron aceptando la ley de reforma política. Todavía me pregunto cómo fue posible que lo hicieran.

Supongo que por obediencia al Rey, a quien Franco había designado sucesor...
Sí, o quizá por lo que se decía en aquel momento: que el franquismo era una dictadura atemperada por la inobservancia de la ley, je je. Es más o menos lo que pasa ahora. Estamos en una democracia de calidad rebajada por la inobservancia de la ley.

El presidente de Metroscopia, José Juan Toharia, decía a lainformacion.com que los ciudadanos deberían meterse en los partidos para cambiarlos desde desde dentro. ¿Qué le parece?
Que es muy difícil de llevar a la práctica. Me veo más capaz organizando una recogida de firmas para reformar la ley electoral o escribiendo un artículo. En cualquier caso, la propuesta de Toharia no me parece que sea alternativa a la mía, sino complementaria.

“PROPONGO UN SISTEMA ELECTORAL MAYORITARIO, PERO CORREGIDO”

Su propuesta de cambiar la ley electoral tiene eco en el parlamento: UPyD e IU también lo quieren.
No estoy seguro. Sus reclamaciones son distintas. No olvidemos que estos dos partidos gestionan pocas cosas de la administración. Las posibilidades de corromperse son pequeñas, básicamente porque no han tenido tiempo. Baste recordar que IU estaba en los consejos de Cajamadrid. Son parte del sistema, y cuando le das pie, se suben al carro.

Sí, pero el hecho es que también quieren cambiar la ley electoral.
Lo que ellos desean es que la ley no les quite escaños, como sucede ahora. Un sistema mayoritario por circunscripciones uninominales los borraría del mapa. Por eso yo propongo un sistema corregido, como el que se está estudiando en Italia: dos tercios por elección mayoritaria en circunscripciones uninominales (se vota a una persona que gana por mayoría simple) y un tercio por sistema proporcional según el número de votos que a escala nacional tengan los partidos.

Poner de acuerdo a la gente en torno a este sistema parece un poco complicado.
O sea, que usted cree que hay resignarse...

No, creo que es tan difícil como meterse en un partido político y cambiarlo desde dentro.
No, meterse en un partido requiere una conspiración. Lo que yo propongo sólo requiere una organización: una plataforma o una fundación que haga campaña y lo popularice. Subestimamos el poder de movilización que tiene una campaña.

Hoy en día eso se puede hacer con las redes sociales...
Entiendo lo que me quiere preguntar: ¿y lo va a hacer usted? Pues probablemente no, porque ya no tengo edad, porque tengo otras cosas hacer... O bueno, a lo mejor sí lo acabo haciendo.

“SOBRE BANKIA, PP Y PSOE ESTÁN DE ACUERDO EN TODO; LA COMISIÓN EN EL PARLAMENTO FUE UN PARIPÉ”

¿Qué dice de las críticas que le lanzan por su anterior trabajo en Merrill Lynch, una de esas instituciones a las que se acusa de haber desatado la crisis financiera?
Son críticas a la persona, no a las ideas. No contesto esos comentarios que rayan en el insulto. La responsabilidad de las grandes corporaciones en la crisis sería materia de otro artículo y, en cualquier caso, no nos exime de la nuestra. Todo eso son excusas para no hacer nada.

Usted dice que los partidos políticos no quieren buscar culpables de la crisis. Pero yo veo que el PP se la echa al gobierno de Zapatero; y el PSOE, al de Aznar y a los mercados internacionales.
Sí, eso ocurre en términos generales. Pero vamos a lo concreto. Pongamos el caso de Bankia. Para PP y PSOE ha sido como una catástrofe de causas naturales, “un acto de Dios”. Ni PP critica al PSOE ni el PSOE al PP. Claro, porque todos comían del mismo pesebre. En la comisión de Bankia buscaban responsabilidades, pero no las pedían. Se escenificaron, pero no querían ir al fondo, ¿sabe por qué?

¿Por qué?
Porque en el fondo ellos están de acuerdo en todo. La comisión de Bankia fue un show, un paripé.. es más, lo digo sin matices.

“HAY QUE APRENDER DEL 15M Y DEL 25S”

El movimiento que ha rodeado el Congreso esta semana... ¿son parte de la insatisfacción que usted refleja en su artículo?
Sí, sin duda, al igual 15M. Mientras respeten las leyes (y yo creo que sí las respetan) a estos movimientos no sólo hay que admitirlos, sino aprender de ellos. Lo que hay que plantearse es qué están diciendo, cuál es el problema que denuncian. Nadie rodea el congreso porque sí. Hay un problema que aunque no se sepa verbalizar está ahí. Vamos a intentar aprender de eso.

¿Y qué opina de los incidentes que provocaron algunos manifestantes y la actuación de la policía?
No hay que llegar a la violencia en este tipo de situaciones. Si la policía acordona la zona y no permite aproximarse al Congreso, no hay que asaltar las vallas. Da igual protestar unos pocos metros más allá, en Neptuno o en Cibeles. Lo importante es transmitir el mensaje. Las imágenes de los heridos, detenidos y de los asaltos no ayudan nada ni al propio movimiento ni a España. Tampoco ayudan los excesos policiales, como el de  la estación de Atocha

PRIVATIZACIONES Y DESREGULACIONES, PERO NO EN EL SISTEMA FINANCIERO

Tenemos problemas con las autonomías. Pero ¿no es cierto que la España de las autonomías ha coincidido con la etapa de mayor progreso para nuestra sociedad en la historia?
Sí, ha sido un progreso brutal porque el dinero que entraba en caja iba por delante de la imaginación sobre cómo gastarlo. El problema es que ya ha dejado de entrar dinero en caja. El dinero que muchas instituciones y personas advertían que eran coyuntural y fruto de una burbuja se gastó en gasto estructural.

Sí, pero las autonomías ya existían antes de burbuja inmobiliaria...
Yo viví la crisis de principios de los 80 desde el ministerio de Economía. Fue tremenda. Éramos más pobres, sin duda, pero lo que nos sacó de ella no fueron las autonomías, sino la entrada en Europa y las sucesivas oleadas de privatizaciones y liberalizaciones. Pasamos de una economía corporativista en la que estaba todo regulado, a otras más abierta. Siempre que en España se ha liberalizado y desregulado, surgen iniciativas que no sólo mejoran la economía, sino que la cambian estructuralmente. Telefónica es un ejemplo. Cuando Aznar la pone en manos de su compañero de pupitre para que la venda, era un ministerio. Ahora se ha convertido en la mejor compañía de telefonía fija y móvil del mundo. Y la tercera en tamaño.

Ahora el discurso es justo el contrario. Se critica la liberalización y ausencia de regulación.
Vamos a matizar. A mí me parece una barbaridad que a los bancos comerciales se les permita hacer banca de inversión. Eso se prohibió en EEUU después del 29 y se volvió permitir a finales de siglo XX. El sistema financiero debe estar mucho más regulado de lo que está, pero esa ola desregulatoria no ha sido la única ni la principal causantes de la catástrofe financiera. Dicho lo cual, insisto en que la privatización y desregulación han sido grandes motores del crecimiento económico.

Volviendo a las autonomías. Usted no está en contra del sistema de las autonomías, sino de este sistema de las autonomías.
Si me aprieta un poco, ni siquiera estoy en contra de éste, porque su funcionamiento ha sido más que aceptable, pero debemos corregir los excesos. La vuelta de las reclamaciones secesionistas demuestra que este sistema no satisface a todo el mundo: tiene que haber más asimetría.

Usted es catalán, ¿qué opina de la crisis secesionista?
Lo que creo es que hay una necesidad de entenderse y, a pesar de que existen muchas dificultades, debemos intentarlo.

Para terminar, vuelvo a lo que usted decía al principio: “en este país hay mucho militante de la resignación. ¿Cómo cambiar eso?
Hay que pasar de la emoción a la movilización. España es un país donde se discute poco y se debate menos. Para mí sería un gran éxito que el movimiento del 25S estuviera pidiendo un gran cambio de la ley electoral. Sería un primer paso. Y deberían empezar por manifestar esta necesidad.

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