Los americanos, que no sólo ven a España como un lugar donde emular a Hemingway poniéndose ciegos de vino y corriendo delante de los toros, han echado un vistazo más ferolítico a nuestro producto interior bruto y han confeccionado una lista de las españolas más sexys. Como para mostrar que aquí tenemos tesoros de interés público más allá del Museo del Prado o la paella.