Madrid- Antonio asegura que le pasa como a Rocky Marciano, un boxeador que lo ganó todo, pero que no aparentaba su fuerza. Por eso, cuando ayer por la mañana este dominicano caminaba por la calle Batalla del Salado y oyó un: «al ladrón, al ladrón», no dudó en girarse para buscar el suceso.
No encontró nada, así que decidió hacerse con una botella de agua en la tienda de ultramarinos donde suele comprar todos los días.