En todo el mundo se les conoce como «liquidadores». Son los encargados de frenar las consecuencias de un accidente nuclear, sabiendo que quedarán contaminados y morirán por tapar con las palmas de las manos las grietas de una enorme presa. Ingenieros, científicos; personal altamente cualificado que está obligado a quedarse allí por contrato, mientras todo el mundo huye. La suya es una figura jurídica que se hizo célebre con el desastre de Chernóbil.
Madrid.- El emblemático y controvertido escritor japonés Yukio Mishima se suicidó hace 40 años, exactamente un 25 de noviembre, practicándose el ritual del seppuku, el harakiri. Con motivo de esta efeméride, Alianza edita su novela autobiografía "Confesiones de una máscara", traducida por primera vez del japonés.