Miden la presión interna de un virus


La presión interna de Phi29, un virus bacteriófago que infecta a la bacteria Bacillus subtilis, es 45 veces mayor que la que ejerce la atmósfera terrestre al nivel del mar.

Este cálculo fue realizado por investigadores españoles, en un trabajo que constata experimentalmente la existencia de presión interna en los virus. La medida obtenida -45 atmósferas- es considerable si se tiene en cuenta que los virus son contenedores de proteínas cuyo diámetro mide pocas decenas de nanómetros, según informa la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).
Para establecerla, los investigadores utilizaron un microscopio de fuerzas atómicas (AFM) en medio acuoso en el que realizaron deformaciones mecánicas de virus individuales. La pieza clave de este microscopio es una micropalanca que, gracias a un láser que mide su flexión y a una punta afilada (20 nanómetros) puede emplearse como sensor de fuerzas a escala nanométrica.
Así, con un AFM y un procedimiento análogo a cuando se toca un neumático para comprobar su presión de inflado, los investigadores pudieron comparar la fuerza ejercida por virus llenos de ADN con la ejercida por virus vacíos, comprobando que los primeros son más duros que los segundos.
El trabajo, publicado en la revista 'Small', fue realizado por físicos y biólogos de la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad de Barcelona y el Centro Nacional de Biotecnología. Según los autores, la constatación experimental de la existencia de presión interna en phi29 es un paso crucial para entender los mecanismos de infección de los virus bacteriófagos.