La sequedad de los ambientes de interior con calefacción puede afectar a la salud ocular durante el invierno

La sequedad de los ambientes de interior con calefacción puede afectar a la salud ocular durante el invierno

La sequedad de los ambientes de interior con calefacción puede afectar a la salud ocular durante el invierno

MADRID, 04 (EUROPA PRESS)

La sequedad de los ambientes de interior con calefacción puede afectar a la salud ocular durante el invierno, tal y como aseguran los expertos de Alain Afflelou al tiempo que alertan de la necesidad de protegerse los ojos también durante esta estación.

A su juicio, y debido a las frías temperaturas de esta época, las personas se refugian en las casas o en instalaciones con calefacción. Ésta "suele resecar los ojos, sobre todo los sistemas con chorros de aire caliente", indican.

Ante ello, los especialistas recomiendan "parpadear con frecuencia y usar lágrimas artificiales si los síntomas no mejoran". Además, es necesario "acudir a su profesional de la visión", ya sea un optometrista o un oftalmólogo, para que éste prescriba el producto más recomendable, y utilizar humidificadores, sostienen.

En los ambientes exteriores, el daño producido en los ojos se debe "a la baja luminosidad, a la niebla, a la lluvia o a la nieve", las cuales pueden afectar a la percepción visual, mantienes desde Alain Afflelou. Añadido a ello, explican que los días algo nublados pueden hacer que las pupilas se dilaten "dejando entrar más radiación ultravioleta".

Para paliar estos efectos, recomiendan "adquirir las gafas de sol en establecimientos sanitarios de óptica, bajo consejo profesional y asegurándonos que se cumple la normativa europea CE en filtros de protección solar". Si no se cumplen esta norma, se pueden presentar problemas, como "conjuntivitis, queratitis, cataratas o lesiones retinianas", expresan.

Esta apreciación debe seguirse aún más escrupulosamente en la montaña, ya que las personas "están expuestas a mayor radiación ultravioleta en la nieve", sostiene el óptico-optometrista de Alain Afflelou, Fernando Sánchez. "La nieve fresca refleja cerca del 80 por ciento de la luz solar y la proporción de rayos ultravioleta aumenta un 10 por ciento cada mil metros de altitud", concluye al respecto.