La localidad atesora un rico patrimonio en cuanto a ermitas se refiere. En Armuña se localizan cuatro de ellas, la más importante situada en el cerro del Tormejón donde se encuentra Nuestra Señora del Tormejón. La construcción data de finales del siglo XI y principios del XII, coincidiendo con la época de la repoblación. En su interior destacan unas pinturas murales románicas que cubren la práctica totalidad de los muros del templo.