El presidente francés, Nicolas Sarkozy, visitó este martes por sorpresa la localidad de Tremblay-en-France, en el departamento de Seine-Saint-Denis, aledaño a París, y prometió una lucha "sin cuartel" contra la delincuencia, mediante un programa basado en la reducción del absentismo escolar y de la inseguridad en los centros educativos, el combate contra el tráfico de drogas o el control de los transportes.