4/06/2010 16:08 Leer artículo completo en
Microsiervos
La atmósfera, aunque generalmente les viene bien a los astrónomos para respirar, es una fuente de problemas a la hora de realizar ciertas observaciones ya que causa distorsiones e impide hacer otras porque absorbe ciertos tipos de radiación, como por ejemplo la infrarroja. Por eso, entre otras razones, tenemos telescopios en órbita, o se buscan ubicaciones remotas y secas, con poca humedad en el aire, para instalar telescopios, como el futuro E-ELT europeo.