El tenista escocés Andy Murray ha sucumbido por segundo año consecutivo en la final del Abierto de Australia, en esta ocasión ante el serbio Novak Djokovic, y de paso ha alargado la maldición del tenis británico, que acumula tres cuartos de siglo sin saborear el triunfo de un 'Grand Slam'.
El tenista escocés Andy Murray busca un doble objetivo en la final del Abierto de Australia que este domingo le medirá a Novak Djokovic, la meta personal de conquistar su primer torneo 'grande' y el sueño de acabar con la maldición del tenis británico, que acumula tres cuartos de siglo sin saborear el triunfo de un 'Grand Slam'.