Madrid- La fiesta de Corpus Christi celebra de forma solemne la presencia real del Cuerpo y la Sangre de Jesucristo bajo la apariencia de pan y vino en la Eucaristía. El Papa Urbano IV implantó esta solemnidad en 1264, en parte movido por una petición insistente de la monja Santa Juliana de Mont Cornillon. Le terminó de convencer un milagro ese año en la ciudad italiana de Bolsena.