El Papa intervino hoy en la IV centenario de la muerte de misionero jesuita Matteo Ricci (Macerata 1552-Pekín 1610), quien para hacer conocer la fe cristina aprendió chino y cuya labor supuso el mayor intercambio cultural entre Europa y China hasta aquel momento. Ricci, conocido en China como "el sabio europeo", enseñó matemáticas, cartografía y astronomía a los intelectuales chinos.