17/05/2010 03:05 Leer artículo completo en
El País
La vida entera (Lumen), de David Grossman, constituye un excepcional do de pecho. El escritor se convierte en un tenor que imposta -sin fisuras, durante 800 páginas capaces de tenerte en vilo- la voz de una soprano. Ella se llama Ora. Tiene unos 50 años; se acaba de separar de su marido, se ha divorciado de su primogénito y trata de reconstruir su relación con su hijo menor, pero este se va a la guerra. Estamos en Israel.